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El miedo a redadas migratorias se ha instalado en calles, conciertos y eventos masivos en Estados Unidos durante las últimas semanas. Protestas en varias ciudades, mensajes de artistas en escenarios globales y la muerte de dos ciudadanos en Minneapolis han alimentado una ansiedad colectiva que ahora alcanzó al Super Bowl LX, el mayor escaparate deportivo del país.
Ese fue el telón de fondo de la conferencia de prensa de seguridad celebrada este martes en el centro de convenciones Moscone, donde la NFL buscó enviar un mensaje de calma. Cathy Lanier, jefa de seguridad de la liga, aseguró que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no realizará operaciones migratorias alrededor del juego ni de los eventos oficiales en el Área de la Bahía.
No hay planes del ICE para llevar a cabo acciones de inmigración relacionadas con el Super Bowl LX”, dijo Lanier. “Nuestra coordinación con las autoridades federales está enfocada únicamente en la seguridad del evento y de los aficionados”.
Lanier explicó que la presencia de agencias federales del Departamento de Seguridad Nacional será similar a la de Super Bowls anteriores y a la que se despliega en competencias como la Copa Mundial o los Juegos Olímpicos.
“Hablamos de protección, control de accesos y respuesta a amenazas. No de aplicación de leyes migratorias en comunidades”, señaló.
El pronunciamiento se produce después de reportes previos que ya indicaban que el ICE no tenía previstas detenciones migratorias durante la semana del Super Bowl. Sin embargo, la confirmación pública llegó en un momento de alta sensibilidad social.
Voces en contra del ICE
En las últimas semanas se registraron protestas en distintas ciudades del país por el despliegue de agentes federales de inmigración y por los tiroteos fatales de dos ciudadanos estadunidenses en Minneapolis. Renée Good, poeta y madre de tres hijos, murió el 7 de enero tras recibir disparos durante un operativo federal. Dos semanas después, Alex Pretti, enfermero de cuidados intensivos, fue asesinada en un incidente separado que incrementó la indignación pública y las exigencias de rendición de cuentas por tácticas consideradas militarizadas.
Ese clima de temor y enojo también se reflejó en la cultura popular. En la más reciente entrega de los Grammy, Bad Bunny aludió desde el escenario al miedo que viven migrantes y comunidades latinas ante la posibilidad de operativos federales en espacios públicos.
Ante ese contexto, Lanier insistió en que la NFL entiende la preocupación social. “Somos conscientes del ambiente que se vive en el país”, afirmó. “Por eso es importante ser claros. El Super Bowl es un evento para todos y la seguridad no será utilizada para intimidar”.
Seguridad al máximo
El comité anfitrión del Área de la Bahía reiteró que la coordinación con autoridades locales, estatales y federales busca garantizar que el partido del domingo entre Seahawks y Patriots en el Levi’s Stadium se desarrolle sin incidentes y sin afectar a las comunidades que rodean la sede.
Para funcionarios locales, la claridad del mensaje era clave. A días del Super Bowl LX, la prioridad es que el evento no se convierta en un símbolo más del miedo que hoy atraviesa a buena parte del país, sino en una pausa dentro de un debate nacional que sigue abierto.
